domingo, octubre 15, 2006

La jirafa Mecánica

Ahora que tengo auto para hacer volar mi pelo al viento como película de Hollywood, se abrieron sucesos inesperados en la resolución de hechos. La compra trajo consigo más que un motor rendidor; traía en la maleta sentimientos exclusivos nuevos de mi padre, en la guantera una independencia que me estaba esperando ya hace tiempo, y cada rueda simboliza las estaciones por las que pasa mi memoria antes de ser feliz (las ventanas, nuevos futuros, la radio, proximos buenos momentos)
No es la bencina, ni los tacos, ni el nuevo liderazgo al volante, es todo un hecho invisible que logra que la historia de mi vida cambie de posición y adquiera esos matices sorprendentes que me hacen seguir soñando. Cada día estoy más convencida de las oportunidades de la vida.
Gracias a todo lo que me rodea.

lunes, octubre 09, 2006

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De Luna y Ser

Miré por la ventana, la noche había caído ya casi hace dos horas, y mientras el vehículo avanzaba pensaba tantas cosas, de hecho, sonreí por todas esas de las que estaba siendo parte y me puse contenta por las que no, no se puede tener todo en esta vida.
Del piso se desprendía el silencio de tenerte a mi lado, tan culpable que mi ser volaba a nuestro alrededor, pensaba en tus nervios, pensaba en tu hermosa compañía, te tenía arrinconado y tú me tenias intocable en tus manos.
Pasó el tiempo y recordé los instantes previos a ese momento, el sol en nuestra cara, el día increíblemente primaveral, las manos en la maleza, la mañana que jamás habíamos visto, en como todo se desnudaba, y te miraba desojada, te hablaba desavisada, y ahí estaban nuestras palabras, el muro franqueable, los sueños que poseeremos.

Solo en mirar la noche se me iba la realidad, y caía en ganas, cosechaba sentimientos; te miré y mirabas el sendero, yo te aprecie como siempre, tu me lanzaste un beso, y como cada momento que te doy, te amé con la mirada, y te leí como una estocada de alegría.

Esa imagen, de la Luna en el valle y la luz en sus versículos, quedaran en mi como una película a color, pensaré en ella cada vez que quiera recordar quien es ese tipo del cual estoy pintando de presentes, del mejor de los presentes, y seguirá mi imagen, a paso aterciopelado, el pasar de tu aura hecha, desde el primer momento mía, cuando no tuve que saber tu nombre para saber quién eras, y el tiempo también supo traerte el regalo de ver quien era yo.

Increíble es como lo que menos pensamos pasa, increíble es saber que siempre nuestros destinos pueden mejorar, llenarnos de verdades reales, tocables, de ser mejores personas sin dejar de ser, ser mejores uno al otro, y trotar juntos a un extraño mismo universo.