viernes, marzo 02, 2007

Mis manos

He tenido las mejores cosas de la vida en mis manos, tantas cosas he tenido que jamás me daría el tiempo de describirlas en un texto como este, incluso es mi deber afirmar que todo lo que podría no tener ha sido porque he querido que así fuese.

Las manos, alma mía, son muestro primer contacto con el entorno, no son los ojos, ni la boca, ni los pies aunque estén en la tierra, son las manos capaces de dar tanto como recibir, de labrar tanto como pueden acariciar, y de embellecer todas las sonrisas que se hallen perdidas; de hecho las manos me han ayudado tanto que sin ellas no podría dar cuenta que he existido, que he calcado mis lineas en tinta perdurable en el tiempo y que las emociones mas indescriptibles las he tenido bajo su lecho.

He ocupado mucho tiempo de mi vida en la quiromancia, y he aprendido que si cada linea fuera un legado, definitivamente mi alma ha reencarnado de la sabiduría como materia misma y a puesto en mi botones de pétalos color esmeralda en vida, en cada miembro y cada ser.

Preferiría no tener pies y acariciar la tierra con los ojos, preferiría no tener ojos y endulzar me del mundo mediante el hablar, preferiría no tener boca para contemplar el mundo mediante los silencios complices del universo que es todo y nada en un segundo, pero, sin estas, sin mis manos, mi persona estaría limitada a transmitir lo que por esencia le fue dada, pero no te quepa duda mortal, que si mi destino fuese interrumpido rematando de mi tan hermosa herramienta, aprendería sin dificultad, a nutrirme de todas aquellas almas verdaderas que me rodean, osea cosechar todo cuanto di al tener manos y amé, supe amar.
y es que como siempre y sin ninguna duda, seguiría caminando agradecía de la vida, agradecída... bajo la voluntad del padre...