domingo, agosto 19, 2007

Posted by Picasa

Mundo

He estado mucho tiempo en la tierra, ahora que me acuerdas del cielo y me muestras aquellas fotos con nuestras siluetas dibujadas en el atardecer melocotón, he descubierto cuanto me hace falta todo aquello.
Necesito creer que en un pedacito de estrella guardó tu imagen, para que algún día los astros me digan al oído que ha sido de ti, si tu alma lleva nombre, si los arboles guardan tu perfume.
Tengo pétalos esparcidos por el planeta entero, buscando descansar quizás en una fuente o simplemente en tus labios.
Todo contigo es como caminar a la orilla del mar, cada segundo, el viento en mi cara, tus manos en los bolsillos, el sol en tu perfil; pero en nuestros pies no quedan huellas, como si al agua le gustase juguetear con mis mejores deseos.
Tu nombre no me importa, ni tu cara, tu energía llena de vida, de mi, es suficiente.
No se donde escribirte mis sueños, no se donde poder verte la espalda, pero mientras tu tengas tus binoculares me conformo.
A veces sueño que ascendemos a todo eso que nadie entiende, y me siento bien, siento que puedo ser yo.
Gracias por mostrarme secretamente que existes.
No importa que el espacio que ocupas sea sin apreciar mis complicadas sílabas pegajozas como la miel, o quizás solo te gusta merodear como un ave feliz, quiero que sepas que yo seguiré sembrando en los campos que me dejas, pintaré cada reja, cultivaré perejil.
Sin saber de ti, se más de ti que nunca, y te kiero por lo que eres. Te kiero sin miedo.
Cuando se pierda un parte de tu alma ya sabes donde encontrarla.
Yo estaré aquí, para tí.

viernes, agosto 17, 2007

martes, agosto 14, 2007

Días de blanco

He visto algo maravilloso, algo sorprendente e inusual,
pude parar mis ojos en el momento exacto de la existencia...
He parado el tiempo preciso para ver un momento celestial:
he visto como una gota, al rodar por el vértice de una hoja, se congela.