viernes, diciembre 28, 2007

De astros

La noche es muy tierna, nadie me creería. Me solicitó la semana pasada que la acompañara a estar melancólica, me contó que muchas veces se stresa con tanto ajetreo, ahora no sabe que hacer con ciertas estrellas, en general suelen ser muy dramáticas y les cuesta organizarse (son además orgullosas y todas quieren lucirse). En un libro, llevan registro de todos los nombres que se les han designado, pude ver algunos como: Tere, Maca, azulita, papá, te kiero, etc... y realmente, debo decirlo, es un caos; seamos realistas, jamás se decidirán por un solo nombre.
La noche es trabajólica, me enseño incluso como lo hacía para pulir la luna: toma escarchas de oro y las desparrama por su suelo una vez al mes, más que mal es un metal costoso. Y como si recibiera poco, la fresca se ofreció para el día de navidad, pero a cambio de una pequeña comisión; ¡pfff! la noche obviamente desesperada pidió fondos galácticos para financiar el show de la perla, el 24 de diciembre es un gran día para pretender arruinarla por un par de caprichos, y conste que hasta se tomo fotos desde el techo con santa.
A veces la miro y creo que va a colapsar, quizá por eso las pasa tan oscuras la pobre.

Inéditos

Juan de 13 años por fin gana el torneo de golf en su categoría, Gloria en Buenos Aires asiste al funeral de su tía abuela, Diego ve la tele desde el sofá cama, Ignacio prepara huevos porque es lo único que sabe cocinar, Teresa pronunció su primera palabra: coco, Emilia desesperada no encuentra su diario de vida, frente a mi casa pasa el camión de limpieza, Rosa reclama por un bolso que perdió en el aereopuerto, Pepito se queda anodadado al ver una abeja desde su coche.

viernes, diciembre 21, 2007

Que rico sería encontrar una persona que disfrutara del paisaje sin decir una sola palabra, que sentados en el abismo el viento fuera el único que hablara, que tocara mi pelo y me bañara de sonrisas sin sonreír. Maravilloso sería que alguien entendiera el lenguaje de la naturaleza como yo lo hago, que no le tema a la inmensidad de la tierra, a la delicadeza del sol y a la montaña del agua.
Cuando quiero tranquilidad , me imagino en parajes que aun no conozco, entremedio de grandes malesas verdes melón, entremedio de árboles milenarios y solitarios.
Tengo miedo, miedo de perder mi esencia en esta cuenca que me entristece los pulmones, me suprime el alma, me reprime la pasión. Mi ser no se encuentra acá, si no en todo lo que se asoma, nace y muere allá a lo lejos.
La poesía de lo inmenso se encuentra en la naturaleza de lo simple, en que el humano sea capaz de llorar con solo existir, que interactúe con lo que cree dominar.
Algunos espíritus me contaron que el sueño fue creado para que tengamos la oportunidad de redimir, de imaginar, de hacer posible todo lo que se teme hacer en esta vida. Cada noche tenemos la gracia de hacer real lo mejor y lo peor de nosotros ¡ que magnífico!, sin caretas, sin consecuencias, sin perjudicar nada y a nadie, siendo realmente lo que somos.

Tengo un secreto, es secreto en cuanto puedas entenderlo, pero es mi secreto y no temo compartirlo. Un día me percaté que las personas muchas veces se desvanecían en mis manos, que no las encontraba, no las podía mirar porque en realidad no estaban, pensé muchas veces que era yo la que no existía, hasta que caí en la cuenta y finalmente lo puede entender, lo descubrí: muchos están muertos haces años y no lo saben.
Ahora que me acostumbré a la idea, puedo mirar claramente los esqueletos de la humanidad, a los huesos escuálidos de la personas, puedo ver los tridentes con que las mujeres se peinan el pelo, los ángeles negros de los hombres ; pero no tengas miedo, pues tu alma si se emociona con cada primavera, si cada vez que siente el mar se baña con son su sonido, si le sonríe aun a un extraño, si entiende el significado del otro, tu mortalidad está lejos de esta tierra.
¿Puedes sentirlo ahora?

Mira como el viento está en tu cara, como caminas y sientes la picazón del pasto verde, del polen, como un ave se posa en el pino, no te extrañes si te ves algo incomodo, a veces duelen los sentidos, no estamos acostumbrados a usarlos, a caminar descalzos, a rozar la piel y escuchar en serio. Cuentame como se ve todo desde tu punto, como florecen las flores en tu jardín. Cuando quiera saber de mi y de todos los demás grita sin sonido alguno y podré escucharte, porque en esta dimensión todos estamos conectados.

Puedo decir que en mi mundo sigo sola, mi mano esta suelta pero feliz. El cielo sobre mi me agradece, todo se recubre de dulzura chocolate, los animales en sus colores, mi patio está lleno de mariposas, se columpia en la terraza una pregunta existencial, mi hogar se rodea de grandes árboles, en la pileta descansan las aves viajeras, yo me veo tranquila. En mi mundo están todos, pero a mi lado no está ninguno, eso no importa pues, algúna vez, esa alma viajera me encontrará y lo sabremos inmediatamente, nos miraremos y sabremos que no es la primera vez.



lunes, diciembre 17, 2007

Hoy

Hoy fue grandioso. En casa de mi abuela preparamos para el almuerzo un plato único familiar, donde aprendí, por fin, la salsa que cambio por completo mi infancia. Me di cuenta que mi adicción a las pastas, proviene de ese árbol, del abuelo de mi abuela, osea de mi tatarabuelo; un italiano que llego a Chile claramente en un año con tres cifras.
Pero lo importante de hoy es que con la abuela compartimos secretos de cocina, me enseño a quitar el olor a ajo de las manos y el cómo preparar su famoso pebre. Luego de esto, le pedí limpiar el closet de su habitación, añoraba quitarle tiempo a los recuerdos. Me llené de polvo pero le saqué brillo a la vida, rompí el cerrojo de las maletas y le cambie la cara a los años. Desde la libreta de notas del año 58 hasta el delantal de VI año de humanidades lleno de recuerdos encontré, ropa setentera, telegramas y fotos de toda indole. ¡Dudo que las fotos a colores el día de mañana hagan vibrar de verdad!!!