lunes, agosto 27, 2012

Fe

He aprendido algo el último tiempo, bueno la verdad es que hartas cosas, lo destaco porque no siempre aprendo, ya que no siempre hay cosas interesantes que aprender, aunque el dicho diga lo contrario. Este Agosto, poco agostiano, me acercó a la Fe. Me he vuelto más humilde y austera con la vida, me he acercado más al flujo del universo dejando atrás mi mente que angustiosa vive pidiendo explicaciones. Al final volverse más humilde y tener más fe nos hace relacionarnos de otra manera con el presente, ya que el mañana puede o no estar escrito, ser malo o bueno, pero realmente...¿ importa ?. Que apremiante es vivir pensando que las relaciones de los humanos con las religiones son representaciones de la ignorancia humana, que sobrevive por las excusas cómodas y absurdas de que todo lo que te pasa es por el destino de la mano de Dios, pero la verdad de las cosas es que eso NO es así, es simplemente agregar una variable distinta, un lente aparte que viene a complementar nuestra visión.... viene a sazonar la manera en que entendemos lo que nos rodea, en las que nos relacionamos, por qué no puede haber una mirada integradora entre la fe y la cabeza?. Me hace tanta justicia razón entender porqué grandes e inteligentes ateos tarde o temprano se acercan a la religión, sea cual sea....a la larga la verdadera filosofía y la forma más inteligente de vivir esta en el misterio, y en el misterio de la fe. Lo más mágico de ella es que no se puede aprender, eso es lo que más me maravilla, solo en algún minuto en nuestro camino ocurre algo que hace que aparezca simplemente, así de la nada, como un clavel de viento. Hoy comienzo a trabajar en un presente distinto, con solidez, con entusiasmo más allá de mis antiguas y absurdas aprensiones....complementar mi mente con mi alma entrelazadas con el misterio de lo desconocido y desde la humildad de lo divino me hacen mejor persona, ya me siento mejor y eso me encanta.....trabajar en esto ya me hace que mi vida tenga más sentido, aun cuando vivir siempre me dejado un dejo de amargura (que creo que nada lo quitará jamás)...