viernes, septiembre 12, 2014

Soledades

La soledad en si misma es demasiado amplia, es una palabra general poco específica. En la construcción de vida que me he armado, sea en mi mente o en mi corazón, creo que existen diversas soledades. Si, somo entes colectivos, pero aun así somos en el fondo  soledades mezcladas.
Hay aquellas que son realmente soledades, como la que nombraría ermitañas, donde el hombre se ve solo en medio de la naturaleza, y en ella el mundo lo domina. Esa soledad se destaca con que nadie sabe de tu existencia, ni ella sabe de ti. Construye una casa o se aparte del mundo meses, no conoce la tecnología y solo vive de lo natural, creo que esa es una soledad plena y que en lo particular no me gustaría vivir. Ese hombre vive su soledad ermitaña, aunque aun así, es un número en la población de su país, se sabe que nació en un minuto y día determinado. Pero también hay otras soledades, como la colectiva, aquella que te hace individuo pero visible a la masa, aquella que te mira los zapatos o la polera que ocupas ese día. Eres persona, pero parte de un todo. Vives, y dejas vivir a otras soledades, aquel que va escuchando su música, o leyendo su libro.
Otra clase de soledades son omnipresentes, están en el imaginario, alguien sabe que vives en tal dirección y que vives en tal lugar, y cuando te encuentras en esos lugares, solo, vives para todos y tu te encuentra solo. Hay otra soledad que es más freak, que quizás solo la perecemos quienes tenemos una mente amplia e imaginativa, aquellos que construimos un propio mundo y vemos la vida de perspectivas únicas. La podría llamar soledad mental. Esa soledad queda en evidencia cuando no estás solo, cuando estás carreteando con otros y tu mente se va de ahí, tu solo sonríes y haces que escuchas, pero en el fondo de fuiste a recorrer laberintos y pasajes que jamás podrías compartir. Estás presente, pero estás solo. Otra soledad que podría darse en ese mismo lugar es aquella que denominaría soledad compartida. Un grupo de amigos que una noche parecieran ser los reyes del mundo, son esos encuentros que produce en las personas un lenguaje único que solo ellas entienden, Si entrase alguien en ese momento se vería completamente excluido, es una soledad amistosa, soledad al fin y al cabo porque aunque se define en un contexto con individuos, estos se unieron mentalmente en un solo ente al que no le importa el mundo, ni la hora, ni nada. Viven una soledad única, pero colectiva. 
Hay una soledad también que he visto poco, pero está, que es una que denominaría como soledad ambulante. Son personas que aman que su casa este llena pero desaparecen y hacen otras cosas. Es como si le gustara llenar la casa y sentir de lejos la vida moverse, mientras ellos buscan excusas para ir a la cocina, regar afuera u ordenar la pieza. A diferencias de otras soledades, esta es poco elegida, porque implica gozar al resto con un poco de culpa. Igual es agradable, no los culpo, cuando estoy sola en mi soledad omnipresente, sola en mi departamento, debo llenar el ambiente o con música o con tele. Quizás es un poco lo mismo, pero no estoy tan segura.
Hay una soledad que llamaría maliciosa, de aquellas personas que uno cree que eligen estar solas pero en verdad no tiene muchas opciones. Esa soledad se da en hombres y mujeres que son de vibra negativa, que están llenos de rollos, que son medios bi-polares, que pierden y ganan amigos de vez en cuando, que los más estables son los compañeros de colegio que terminaron aceptando su ser por ósmosis, es gente que finalmente se viste con una etiqueta de introspección pero se han ganado el malestar colectivo, Son ariscas, o pesadas, o como diríamos popularmente "mala onda". Ya siendo adultas no los puede justificar ni su condición económica, ni su situación familiar, ni nada. Gente negra y punto, que no cultiva lo suficiente y que espera mucho del resto, solitaria y mezquina a la vez. Esa para mi es una de las peores soledades, ni siquiera sabe lo sola que está porque en su mente vive otras realidades de lo que hace o dice o los demás han sido con ellas.
Luego y ya finalizando, existe una soledad que llamaría caduca. Es gente con esperanza de vida demasiado grande y que ha visto morir a todos a su alrededor. Su soledad se compone de lo inevitable, es fuerte, obviamente sola, y quizás un poco resignada. La mayoría de las veces se da en la vejez y son pocos los casos, o bien es gente que por destino o búsqueda está rodeada de catástrofes. Esta no se elige. Es.
En fin, a veces estas conjugan entre si y van creando una gama de soledades diversas. Quizás con el tiempo me de cuenta de otras, por el momento estas son las que identifico, y en las que a veces busco caer.



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