jueves, enero 21, 2016

Sobre la postergación (Dedicado a todas las mujeres de mi vida)

La postergación proviene de la palabra en latín postergāre, que significa "dejar para después". Esta sencilla palabra la ocupamos en muchos contextos, y de cierta forma nos hemos acostumbrado a ella (especialmente en un país como Chile).
Pero donde más cobra importancia es en el hecho de ser mujer. Miles de mujeres crecen conciente e inconcientemente junto con esta palabra. 




Cuando somos bebes esto no tiene importancia, nada se posterga. Les cambian los pañales por igual a niños y niñas. Ellas comen y eruptan por iguales (si hasta se parecen físicamente) ¿Pero qué pasa cuando crecen?.

Ser niñitas implica que, aun criadas en un ambiente justo y motivador (donde la ciencia, el fútbol y la construcción, por ejemplo, no quedan recluidas solo al género masculino) será mal visto eruptar en público, liberar gases o tirar una flema al suelo. Y no es que los niños no sean corregidos, pero dentro del club de Tobi los niños hacen literalmente esto y más. Se ríen, empatizan y repiten validando actitudes que nada entienden de postergar (ser natutal significa ser hombre). 
Nosotras, niñitas, nos acostumbramos desde chicas a ir al baño discretamente, portergar por el "bien común" esas necesidades biológicas (y que sin duda nos parecen feas estéticamente). ¿Suena obvio no? Pero finalmente todas igual crecimos soportando los olores de los chistosos del curso, los hombres, más unos que otros acudiran a su instinto primitivo cada vez que lo deseen.
Y así avanzamos a la pubertad. Nos llega la "regla". Las niñas cuchichean entre quién ocupa sostén y quién no. Pero sobre todo nos vamos diciendo unas con otras "no, a mi no me ha llegado" aunque esto no sea verdad. De cierta manera, colectivamente, nos avergüenza el hecho de que por nuestro cuerpo salga sangre. Somos puber, inexpertas y miedosas. Sí, es normal, pero si lo reflexionas vamos incrustandonos en nuestras cabezas, incluso engañandonos a nosotras mismas entre pares, el hecho de tener cuerpo y llamarnos mujer. 
Algunas con el tiempo lo asumimos, y luego todas conversan sobre eso, aunque igual "estar en esos días" es problemático. Postergamos días de piscina, salidas al mar, el short del verano, ropa y sábanas manchadas y la belleza de tener unos lindos calzones esos días. Comenzamos crecer en medio de la postergación.

Luego llega la "media" en nuestras vidas. Tenemos quince años y llegamos a primero medio de la educación escolar. Tenemos un despertar sexual por ambos lados. Los hombres muestran claros indícios de querer mirar bajo el Jumper (por si no antes), y mientras se juntan los fines de semanas a ver porno por donde lo encuentren, jugar a lo que quieran y eruptar a modo de competencia, los adultos nos llenan de cátedras inconcientes. Los hombres van, actúan, la piensan y hacen (se pensó, se hizo). Si hasta su aparato sexual funciona en inversa a "postergarse".

Yo crecí en una familia donde todo se conversaba, cero tabú y cero religión, sin embargo no creo conocer a ninguna mujer diciendole al papá entre los 15 y los 17: "Ayer me comí al medio mino, me agarró una pechuga y me encantó". Sea esta o no tu realidad, sea cual sea tu experiencia, si hay algo claro es que crecíste escuchando, en la calle, en la escuela y en algunos familiares que ser una "buena" jóven implica "esperar". Por diferentes cosas y temas, pero esperar. Esperar a a que realmente le intereses a alguien, ¿cómo vas a dar tu primer beso con un cualquiera? eso sería lo peor del mundo, pero ¿y si mi hermano lo hace así? no tiene importancia, postergarse fue y parece ser solo una cosa de mujeres. Tenemos menos tolerancia social hacia experimentar y aprender de nuestras propias equivocaciones, ya está en nuestro ADN el postergar como medida para llevar a cabo nuestro aprendizaje.

Esto a la larga se traduce en lo que todos conocemos. Tenemos más madurez mental y emocional, y aún no estamos seguras de como proceder. Quienes vivimos una sexualidad más liberada (incluso en la actualidad con amigas arriba de los 30 que son solteras) es normal escuchar preguntas como: "¿La habré cagado? y ¿si tenía que esperar un poco más? ¿habré actuado bien? ¿y si espero mejor?" Obvio, como NO voy a postergar- postergarme. 
Qué decir de las católicas, imposible no ser maraca si te acostaste a buenas y a primeras con un tipo. (aunque en este caso se es maraca por miles de otras cosas, en realidad quizás sean las que más se postergan)

POSTERGAR, POSTERGAR, POSTERGAR.... RESUENA Y RESUENA EN LA CABEZA...

¿Sáben ustedes qué sinónimos encontré al buscar la palabra postergación en el diccionario? De las que más me impactaron fueron estas:
- arrinconar
- atrasarse
- descuidarse
- despreciar-se
- olvidarse
- retardarse
- subordinarse
- relegar

¿Impactante no? Parece ser que el mayor problema al que nos vemos enfrentadas como mujeres es que terminamos vinculando la palabra postergación con una emoción tan fuerte como el amor. Si postergamos algo lo hacemos por amor al otro.




Luego para muchas, llegar el momento de ser madres y esposas. Quizás es aquí donde todo se pone peor. Postergamos nuestro cuerpo por darlo todo a un feto en formación, postergamos nuestros sueño cuando nace el bebe, la carrera, el copete, los amigos, las pechugas, las piernas y el vientre. Las que seguimos a nuestros esposos a otra región, país u otra ciudad, postergamos nuestras carreras. No digo con esto que los hombres no postergan nada en sus vidas, pero son significativamente cosas de mucho menos peso. Parece ser que el mayor problema al que nos vemos enfrentadas como mujeres es que terminamos vinculando la palabra postergación con una emoción tan fuerte como el amor. Si postergamos algo lo hacemos por amor al otro. No digo con esto que somos esclavas y víctimas, simplemente que el postergar es natural para un fin superior.





Nada de las cosas que hacemos que signifiquen postergación lo hacemos obligadas, sin embargo tomamos decisiones en base a un "futuro" que implica cosas tanto a nivel personal como profesional. Saco esto a relucir porque si hay algo que me indigna de toda esta entrega es cuando un hombre, sea tu amigo, padre, familiar o sobre todo pareja (de sexo masculino) parece tener cero empatía por tu postergación. Se pueden encontrar oraciones tan recurrentes como: 
-"nadie te obligó a hacerlo" 
-"no tenías por qué"
-"no es para tanto" 
-"todo lo que haces es porque yo no tengo opción" (cuando se trata de lo laboral)
 -"si fuera al revés el caso también lo haría" (sumamente falso) 
-"luego puedes seguir haciendo lo que quieras" 
-"si no tienes más opciones es por cosa tuya" 

MUY SINCERAMENTE ¿QUÉ SABE UN HOMBRE SOBRE LA POSTERGACIÓN? (no quiero crear una guerra de géneros con esto, solo llevar a conciencia sobre los pesos que llevamos las mujeres)

Tú mujer y amiga que lees esto: QUE NUNCA TE HAGAN SENTIR MAL POR POSTERGARTE. Porque vivimos en una sociedad que tiende a normalizar la postergación, y después cuando la decisión se toma, se te juzga por haberlo hecho. Puede pasar que hasta el mismo hombre que inició contigo tu "plan de postergación" te haga sentirte mal contigo misma. NO LO PERMITAS. 
Si has hecho algo es por amor. Amor a un hijo, amor a una relación, amor a un familiar. Sí, finalmente es una mierda porque nuestro y cuerpo y mente parecen estar más acostumbrado a hacerlo ¿cuantos casos conocen de hombres dejando la pega por ella? quizás cada vez es más frecuente, pero seguiremos por varios años más viendo la naturalidad con que las mujeres cambian sus planes con menos dificultad que ellos. 

No puedo decirte qué hacer, no tengo en esta columna la solución. Quizás es nuestra misión en la vida, a pensar en el otro con más naturalidad que en uno mismo. Pensar en la ganancia colectiva más que la nuestra misma (explicación que se alinea con el hecho de que las mujeres tienden a predominar en las carreras y profesiones relacionados con ayuda, compañia, afectividad y enseñanza).

Finalmente no puedo si quiera decir si esto es bueno o malo, no sé que criterio establecer o que valor ponderar a este hecho. Pero lo que si tengo claro es:

- cuando ya no quieres postergar-te más NO lo sigas haciendo. Que nadie te diga que esperes más. Crea tu plan de escape y ponte en acción.

- que nadie te haga sentir mal por tomar ese camino. Menos la gente externa, más la chilena que le encanta chaquetiar a medio mundo.

- que tu pareja jamás te saque en cara lo que has postergado, especialmente por el bien común y la familia. Si es así, es hora de pensar si quieres seguir acompañada de un hueon que aunque te diga que sí lo haría, no podría postergar ver ni un partido de fútbol por ti.

- considera que el tiempo es relativo. La vida pasa rápido, y si bien hay cosas que se pueden recuperar, cada día sin ser feliz por estar postergando-te es una vida perdida.

No quiero sonar Pilar Sordo, pero no olvides que tu vida la construyes tú misma. Sea cual sea tu vida y tus decisiones, no olvides que ser una mujer "completa" implica demaciadas cosas, la sociedad nos exije en supremacía. Por lo anterior, tenemos el trabajo extra de desaprenderlas y optar por nuestros propios deseos, los cuales al mismo tiempo se "aprenden desaprendiendo". Necesitamos quitarnos toda la mierda con la que hemos crecido. No podemos ser rubias porque somos tontas, muy sexys porque seremos huecas y fáciles, ni muy tapadas porque seremos pernas y no deseadas. No podemos ser flacas menos gordas. Tenemos que ser buena mamá, esposa, amante y profesional. Postergarme por el otro, por mi amor, por mi hijo, y al mismo tiempo asumir que está bien hacerlo, mientras dentro de tí pueden o no estar creciendo frustraciones, penas y lágrimas que tienes que mamarte tú misma. No esperes apoyo de tu pareja, porque él, en muchos casos no va a entender, porque en el fondo él nunca hará algo que no ha experimentado desde la más temprana infancia. Por otro lado, si no te postergas eres rebelde, loca y solterona. Si lo haces eres machista, esclava y tradicional. Por todo esto manda a todos al carajo. A todos, si quieres hasta este post también.




Pero lo que sí es obligatorio, es que no permitas nunca que un hombre te venga hablar de postergación, pues no se podrá acercar ni un poquito a lo que hemos vivido en nuestras vidas. Si hay algo que nos une como mujeres es esto. Nuestras mejores aliadas debieramos ser nosotras mismas. Sé fuerte!

K